jueves, 22 de noviembre de 2012

Fanatismo


Fanatismos.
Causas e Implicaciones Sociales y Psicológicas.

Por Armando Castañón Camarena

Es común escuchar la frase “todos los extremos son malos”, sea partidario o no de esta creencia popular, lo cierto es que ir a los extremos tiene consecuencias, tanto buenas como malas para aquel que se atreve a sobrepasar los límites de lo que es considerado como “normal”.

Esta tendencia de ir más allá se presenta en todos los ámbitos en los cuáles el ser humano es partícipe, incluida la afición que se tiene por algún ente, ídolo o ideología. Cuando la simpatía por una idea, un sentimiento, o una persona alcanza niveles psicológicos anormales, es cuando comienzan a presentarse los problemas, a esto se le llama “fanatismo”.


El diccionario define al fanatismo como “el apasionamiento exacerbado de una persona que defiende con tenacidad desmedida sus creencias u opiniones”, y al fanático como “aquel que se entusiasma o preocupa ciegamente por algo”. Pero no es sólo eso, el psicólogo Roberto López Franco nos comenta “tiene que ver con ideas obsesivas (…) trasciende los parámetros de la normalidad social (…) y se puede fanatizar sobre una deidad, una ideología o hasta una persona”.

Si bien es cierto que el fanatismo engloba toda una serie de actitudes obsesivas y simpatías extralimitadas, existen diferentes tipos de éste. Hay desde fanáticos religiosos y musicales, hasta llegar a los deportivos. Cada uno posee características particulares y las personas que encajan en las distintas descripciones de “fanático” pueden ser muy diferentes.

Al pendiente de las campanas.
“Doña Mary”, como nos pidió que la llamáramos, nos platica que es de esas señoras que va a la iglesia todos los días, y se está ahí casi todo el día; “acostumbro pasar el rato ahí (en la iglesia), y sólo voy a la casa a hacerle de comer a mis hijos, para que cuando lleguen de la escuela tengan que comer”, nos complementa la señora de 52 años de edad.

Cuando le preguntamos de dónde nace este hábito de ir a la iglesia Doña Mary nos responde “mis papás siempre me traían a la iglesia y me educaron mucho a la religión (…) pero cuando estaba jovencita siempre me gustó ir a la iglesia y ese gusto fue creciendo poco a poco”. El psicólogo Roberto López nos explica que el origen del fanatismo tiene que ver con una forma de vida que cultiva ciertas ideas sobre el mundo, y que va orillando a la persona al fanatismo.

La psicología dice que una característica del fanático es el estar convencido de que su idea es la mejor y la única válida, por lo que menosprecia las opiniones de los demás. “Defiendo mi catolicismo, y lo defiendo bien. Una vez me peleé con unos testigos de Jehová que fueron a mi casa (…), y a unas amigas que son cristianas ya ni les hablo” dice Doña Mary primero orgullosa y luego apenada.

De hueso colorado.
“Cada quince días estoy en el estadio, no falto a ni un juego. Siempre me vas a ver ahí con la camiseta bien puesta” inicia comentándonos Chuy cuando le pedimos que nos hable de su afición por el equipo de futbol Santos Laguna.

Chuy tiene 21 años trabaja en un supermercado y es miembro de la porra santista “La Tribu”. Nos dice que no importa si se tiene que gastar toda la quincena, con tal de ir al partido lo hará, todo sea por el amor a la camiseta. “Los jugadores van y vienen, pero el equipo sigue siendo el mismo, y mi corazón es verde y blanco”, nos platica mientras nos presume un tatuaje en el brazo derecho con el escudo del equipo lagunero.

“Sí, sí tengo amigos que le van a otros equipos, pero con los que más me junto y que son mis verdaderos amigos son los que le van al Santos”, nos dice cuando le preguntamos sobre su vida fuera de ‘La Tribu’. Y es que, desde la psicología, tener un fanatismo hacia una idea o ente te aparta de quienes no comparten tu afición, mientras estrecha tus relaciones con aquellos que sí la comparten

Cuando le preguntamos a Chuy si tiene problemas derivados de su fanatismo nos responde: “generalmente no, en la región todos somos muy guerreros, pero una vez me descontaron en el trabajo por irme antes de que acabara el turno para irme al juego, y llegar tarde al otro día por la desvelada (…) y pues hay veces en que te metes en peleas con las porras de otros equipos y se arman los golpes, pero hasta ahora nada grave”. La psicología aborda este tema diciendo que en casos en los cuales el fanatismo rebasa la irracionalidad,  puede llegar a grados peligrosos, como golpear o matar a un ser humano con tal imponer su creencia.

De fanática a “fan”.
Es muy común que en la etapa de la pubertad y adolescencia los jóvenes se interesen por la música y sus intérpretes, pero cuando uno de ellos capta la atención en particular es cuando vuelven fanáticos. “Katya”, quien nos pidió no usáramos su nombre real, tiene 18 años y se considera ‘fan’ de la banda alemana “Tokyo Hotel”, hace algunos años esta banda de rock-pop era bastante popular y figuraba en las listas, pero hoy en día está un poco rezagada y ha perdido popularidad; sin embargo, eso no ha detenido a “Katya” con su fanatismo.

“Tengo tres paredes de mi cuarto tapizadas con posters de ellos, me encantan, y estoy consiguiendo uno grande para ponerlo en el techo” es lo que nos dice “Katya” cuando le pedimos que nos hable de su fanatismo. “Tengo todos sus discos, y mi celular está lleno de imágenes de ellos” complementó.

“Todo comenzó cuando estaba en secundaria, los escuché en la radio y me gustaron mucho, luego encontré un grupo de fans que se juntaban los fines de semana en el bosque (Venustiano Carranza) y de ahí fue creciendo”, nos platica cómo inició su afición por la agrupación musical. Visto desde el punto de vista sociológico el fanatismo se deriva de la necesidad de seguridad que experimentan las personas que son inseguras. Se trata de una especie de compensación frente a un sentimiento de inferioridad y necesidad de pertenencia; es por esto que este tipo de fanatismo se ve más presente la etapa de la adolescencia.

Cuando le preguntamos hasta qué nivel ha llegado su fanatismo nos contesta muy orgullosa que en la primer visita a México por parte de la banda alemana, empeñó su celular y un reproductor mp4 y pidió prestado a algunas amigas para poder pagarse el viaje y el boleto para asistir al concierto de su banda favorita “Tokyo Hotel”. “Y cada vez que vienen, me pongo a ahorrar desde meses antes, para que ya no me pase lo de la primera vez, en ese entonces mi mamá me regañó mucho por haber empeñado el celular; así que ahora tomo mis precauciones” sentencia “Katya” con una sonrisa.


Si bien es cierto que el ser fanático es rebasar el límite de un comportamiento normal, lo que provoca una serie de desventajas, también tiene sus beneficios. Los fanáticos adoptan una identidad, y se protegen con ella, se relacionan con personas gracias a su afición y pueden llegar a superar complejos de inferioridad y pertenencia. Pero cuando pones al límite tus creencias y aficiones, y comienzas a sufrir repercusiones a causa de esto es cuando consideras que el saber popular “todos los extremos son malos” no estaba tan errado.

Viviendo en la Web


Viviendo en la Web
Relaciones Sociales vía Internet 


Por Armando Castañón Camarena

Es bastante común ver personas que no se despegan de sus teléfonos por nada del mundo y, aún así, considerar que tienen un buen contacto con sus cercanos. El arribo de las nuevas tecnologías y la conectividad ha originado un cambio innegable en la manera de socializar de las personas. Sea para bien o sea para mal, el futuro está aquí, hay que aprender a adaptarnos y conocer los riesgos de la sobre-exposición tecnológica.

En otros tiempos la manera en que entablábamos amistades o conseguíamos pareja era poco complicada: salíamos, conocíamos a esa persona y le hablábamos; ahora es diferente, hay muchos otros factores que intervienen y, si bien es cierto, la tecnología es una herramienta para el acercamiento, muchas veces no sabemos cómo usarla y perdemos el control sobre ella. Esto puede derivar en una gran lista de complicaciones, desde adicciones al internet, pérdida de relaciones personales, aislamiento social, etc.

¿Y qué pasa cuando tu trabajo te exige un apegamiento mayor a la red y a la conectividad? ¿Qué pasa cuando tu ambiente escolar te orilla a hacer un uso forzado de las redes sociales y teléfonos inteligentes para comunicarte? Los estudiantes de informática son uno de los grupos de personas que están en estas condiciones, de los que pasan más tiempo en el mundo virtual que en real y no les queda nada más por hacer sino adaptarse.

Es cuestión de estar conectado.
Betty, estudiante de informática de 20 años, nos dice “aproximadamente paso 14 horas al día conectada a internet y paso como 16 con algún dispositivo, tenga o no conexión a internet”. Estefania, también estudiante de informática, nos confiesa “estoy todo el día y toda la noche conectada, las 24 horas del día tengo cerca algo en uso que esté conectado”, mientras que el promedio nacional hasta 2011 de uso de internet estaba en las 3 horas diarias.

Amigos.
Linda  comenta que al tanteo 75% de la comunicación que tiene es a través de la web, nos dice que le sirve como una extensión de sus relaciones cotidianas “las personas que veo en la escuela, luego las conecto por facebook para hablar de las tareas y los trabajos”. Fabiola complementó diciendo que en una semana sale un día con sus amigos y los otros 6 días toda comunicación es a través de la red.

“Hay personas que sólo conozco por face o por twitter (…) les hablo, compartimos fotos, de perdido hablo con alguno de ellos diario”, nos dice Betty, quien aparte confirma que gracias a las redes ha conocido personas en la vida real: “en convenciones de twitter, nos reunimos, los conozco y luego les doy follow”.

Escuela.
 “A veces tienes un trabajo en equipo y sólo dices ‘nos ponemos de acuerdo por face’ y listo, o tenemos que entregar un trabajo y es enviado o subido a internet” nos comenta Fabiola sobre la importancia que tiene la red en su carrera. Memo de 20 años nos dice “mis papás me llaman la atención (por estar pegado a la compu), pero les digo que es parte de mi carrera”. De los siete estudiantes de informática, de entre 19 y 21 años, que entrevistamos, los siete afirman que su carrera influye determinantemente en el tiempo que pasan conectados y el uso que le dan a la tecnología.

Familia.
“Tengo familia agregada a facebook y es la única manera por la cual me comunico con ellos” nos dice Alejandro además de recalcar que no usa las redes para conocer gente nueva sino para recuperar el contacto con quienes ha perdido comunicación, familiares incluidos. Alex, de 20 años, nos dice “el 30% de mis relaciones son reales, y se divide entre la escuela y mis padres, no más. Estoy en la escuela, llego a mi casa, saludo a mis papás y me voy directo a mi cuarto a la compu y al celular”. Y Fabiola nos compartió su opinión al respecto “creo que la tecnología nos acerca a los que están lejos, pero nos aleja de los que están cerca”.

A los extremos.
Estefania nos dice que fácilmente pasa 10 horas al día revisando twitter y dentro de éstas, 5 escribiendo en él. En cambio Betty, algo más recatada, pasa 7 horas navegando por esta red social y de éstas, 3 las usa para tuitear. 

“Si me llega un whatsapp (texto vía web) en la madrugada, me despierto, lo veo, lo respondo y me vuelvo a dormir” nos dice Estefania cuando llegamos al tema de los excesos. Al escuchar, Fabiola confiesa “hubo un tiempo en que era tan adicta a farmville (un juego de facebook sobre una granja virtual) que me iba de las reuniones con mis amigos porque tenía que estar a las ocho en mi casa para cosechar mis tomates”.

Los siete entrevistados aceptaron que en algún momento se privaron de comer, dormir o de ir al baño con tal de seguir conectados o continuar una actividad relacionada con la red. Y la mayoría aceptó considerase dependientes de las tecnologías y la conectividad.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Amor como Boomerang

Antes que nada, le quiero pedir perdón a mi pobre pero querido blog, al cual he tenido tan olvidado de unos meses para acá.
Esta es una entrada que les debía como desde Diciembre del año pasado: Amor Boomerang.
Para Moncho (alias Ramón) que esperaba esta entrada y seguramente terminó por olvidarse de ella.


¿Se han vuelto a enamorar de un(a) ex, a la que dejaron de amar/querer?
(Porque no se podrían volver a enamorar de alguien a quien no dejaron de amar, ¡eh cómo la ven!, si ando en todo)


Expliquemos lo qué sucede, con la ayuda de una grandiosa y tierna metáfora:

Un chico (o chica si lo prefieren) recibe un regalo de parte de padre (o madre si lo quieres así), este regalo es nada más ni menos que un maravilloso y flameantemente nuevo boomerang.El niño lo atesora, lo quiere mucho, se vuelve en un objeto muy preciado para él, incluso le tiene un lugar muy especial en la repisa de su habitación. Se enamora de él, por decirlo de algún modo.
Pero un día el niño se aventura a dejarlo ir. Se prepara en su habitación haciendo ademanes con el brazo,practicando como lanzar el boomerang. Sale de su casa con el boomerang entre sus manos. Con mucho nerviosismo da sus primeros pasos en el jardín, se pone en la posición en la que, él cree, se pondría un ninja al despojarse de su arma. Se prepara, aspira, toma impulso, echa el brazo hacia atrás y, con un movimiento brusco de muñeca, el boomerang sale disparado en el aire a toda velocidad.
El niño resulta un gran lanzador de boomerangs y se siente orgulloso de ello. el boomerang atraviesa el cielo y se pierde en el firmamento. El niño está feliz. Se había deshecho de algo que había querido mucho pero que terminó por aburrirle al verlo estático en la repisa, el niño está eufórico.
En medio de su felicidad algo lo golpea en la cabeza, un golpe que termina dejándolo en el suelo llorando por el dolor. Obviamente lo que lo golpeó fue el boomerang, que al ser lanzado de una manera tan magistral, y cumpliendo a su naturaleza, volvió a el origen de su trayecto.
El niño esta dolido, llorando, pero contento (no feliz).
Recuperó algo que había perdido y que, aunque fue algo de lo que estaba tan feliz de ser despojado, está contento porque lo tiene de nuevo para aferrarse a él. Y aunque nunca le podrá provocar la misma felicidad de antes, y sólo terminará por dolerlo más, él se siente bien por tener algo que sujetar al volver a casa.


Repito mi pregunta:
¿Se han vuelto a enamorar de un(a) ex, a la que dejaron de amar/querer, aclaro?

momento Geek: if respuesta=si then (traducción al español: Si tu respuesta es sí, entonces:)
Entonces terminaste sufriendo más de lo debido, más de que hubiera dolido quedarse sólo o conseguir un nuevo 'boomerang'.

continuemos con el momento Geek: else (traducción al español: si no)
if metáfora='no entendida' then (traducción al español: si no entendiste la metáfora)
Lee y analiza de nuevo la metáfora si no la entendiste la primera vez que la leísta

y un poco más de este momento Geek: if metáfora='entendida' then (traducción al español: si entendiste la metáfora)
Pasa a otro post de mi blog y leelo con gusto, o deja un comentario (también con gusto).




Gracias y tengan cuidado con los y las boomerangs.

P.D. Gracias a la maestra Raquel de la E.S.T. #26
por haberme enseñado a programar en Pascal.

viernes, 15 de julio de 2011

Necesidades Básicas

Este post va dedicado a mi querida amiga Hilda Cerda que me hizo recordar que tengo un olvidado blog y mucho por decir.

Todo el mundo sabe de estas necesidad básicas, estas grandes cosas sin las cuales no podríamos vivir; las que responden a antiguos llamados de la naturaleza provenientes de lo más profundo de nuestros propios cuerpos.

En algún momento de nuestra vida se presentan, y nos hacemos conscientes de ellas. Por ejemplo: acabo de nacer, sólo hay tres cosas que puedo (y voy a) hacer: llorar, comer y dormir. Lo primero que hago es soltar el llanto y hacerle saber al mundo que ya llegué y no me van a poder sacar de aquí; después es muy posible que me quede dormido, es decir, he pasado un gran rato tratando de salir de esa prisión de carne y eso me ha costado mucho esfuerzo; y finalmente, comer, al despertar (o tal vez mientras duermo) voy a comenzar a alimentarme de esa señora que me ha dado a luz —cómo si no fuera suficiente que me haya cargado por nueve meses, ahora me voy a alimentar de ella.

Esto nos lleva a determinar dos necesidades básicas: comer y dormir.

Otro ejemplo: adolescencia. No necesito decir nada más, esto nos lleva a.... sexo.

Ya tenemos tres en nuestra lista: comer, dormir y coger; perdón: es decir, tener relaciones sexuales.

Bien chicos y chicas, hemos descubierto la clave de la vida. No se tienen que preocupar por naaaadaaaa más. Comer, dormir y coger. Comer, Dormir y Coger. COMER, DORMIR Y COGER.

Aunque, si me lo permiten, yo agregaría una más, sin la cual, al menos yo personalmente, no podría vivir. Y es: comunicarme.
Volvamos al bebé recién nacido: lo primero que hace es llorar, le dice a esta mierda de mundo que ha llegado y que no se va a regir y conformar con sus reglas.
Ahora al adolescente: sexo significa comunicación, tanto para llegar a él, como a la hora de hacerlo, la despedida posterior al acto sexual y simplemente el hecho mismo en sí. Coger son dos cuerpos comunicándose. (<- Punto)

Yo, en lo personal, sufriría mucho, moriría si no pudiera comunicarme. Esta nueva necesidad que hemos encontrado es la que nos lleva a comer, dormir y coger.
Esta urgencia por hacerme notar y saber, a quejarme y expresarme es lo que lleva al bebé a llorar, hacer gestos, luego a balbucear, y a hablar. Es la que lleva al artista a pintar los cuadros más bizarros, a hacer las canciones más ambiguas, a hacer la película más imposible de digerir. Sin mencionar, a las mujeres que gozan del chisme, a los hombres que disfrutan tanto de comentar sobre el partido que ven en ese mismo momento y gritarle al monitor del televisor como si fuera el director técnico de la selección mexicana y no dejemos a un lado a los hipsters que tanto adoran discutir y criticar... lo que sea que discutan y critiquen los hipsters.

Esta misma ansia es lo que lleva al joven internauta a, tarde o temprano (en mi caso, temprano), crearse una cuenta en Google y hacerse su espacio como éste de filosofía personal, queja incansable, expresión libre y sobre todo sacamiento de emociones.

  • Comer.
  • Dormir.
  • Coger.
  • Comunicar.
No es coincidencia de que todas tengan una 'O' después de su consonante, y que podamos llamarlas con el humilde nombre de CoDoCoCo.


¿Tú satisfaces tus necesidades básicas, tus codococo's?




martes, 18 de enero de 2011

Trabajos recientes y noticia

Recientemente he estado trabajando en dos teorias o hipotesis filosoficas. La primera, el amor boomerang, la segunda la ilusion perdida.
Pero no les voy a comentar de que se tratan ahora, pues dejo el blog en receso hasta que tenga computadora nuevamente.

Armando Lunatico

lunes, 15 de noviembre de 2010

Amantes Egoístas

Hoy, me di cuenta de que como amantes somos tan egoístas.

Salí con unos cuantos amigos hoy, organizamos una reta de Guitar Hero pensé que todo iba a estar de poca, la verdad no me equivoqué, pero hubo una cosa que si me molesto. El novio de una amiga se la pasó hablándole por teléfono todo el día.

La llamó justo al llegar a mi casa, y no colgaron hasta que nos tuvimos que ir de ahí. A mi parecer entre el y la madre de mi amiga, se la pasaron bombardeandola con mensajes de texto mientras, en la casa de un amigo, jugábamos Halo. Y cuando se tuvo que ir, estaba planeado que se fuera con un amigo, pero ella seguía hablando con su novio por teléfono, y nuestro amigo se tuvo que ir. La llamada se alargó unos (bastantes) minutos. La paciencia parecía abandonar el ser de la pobre señorita, que daba vueltas de un lado a otro con el celular pegado a su oído.

la verdad, no quiero entrar en detalles, ya llevaba dos párrafos describiendo la situación pero no tenía caso, solo alargaría mas este post. No me molestó que la llamara, pero si me incomodó que interrumpiera nuestra sesión de juegos, pues, rara vez tenemos la oportunidad de armarlas.


Ahí fue cuando me di cuenta de que como amantes somos tan egoístas. ¿Cuál es el punto de traer tan asfixiada a tu pareja? Si no tienes confianza en él/ella pues, entonces algo anda mal, y no lo vas a solucionar con constantes llamadas y textos excesivos.

Pero la verdad el problema viene de una visión posesiva con la cual, vemos el amor. Permítanme explicarme: creemos (tal vez inconscientemente) que al momento en que ella dice "si quiero ser tu novia", ella nos pertenece, pues...ERROR. El amor no se trata de un sentido de pertenencia, no es decir "yo soy tuyo y, tu eres mía". Es caminar juntos un camino, ¿por cuánto tiempo? el qué tenga que ser. Cuando logras entender que ni eres dueño ni propiedad de nadie, a mi parecer, logras entender el amor (llevar ésto a la práctica es otra cosa mucho más difícil).

Hoy por fin pude concretar esa idea del amor que tenía en mi cabeza desde hace tantos años. Por fin le pude dar forma, me di cuenta de que como amantes somos egoístas.

Hoy, a nadie le pertenezco y nadie me pertenece.





(apreciaria sus comentarios en face o blogger)

Armando Lunático...buscando a Luna

viernes, 22 de octubre de 2010

Me encontré con la Muerte De Nuevo

Hoy me reencontré con mi vieja amiga Muerte, sólo para recordarme mi lugar en el mundo.

Me desperté un poco menos temprano que lo usual, lo viernes entró un poco tarde a la facultad. Hay cuatro chicas en mi clase (L, N, A y M) de esas que son buena onda, se echan las clases y siempre están de buen ánimo y platicando. Pero hoy, algo estaba diferente, para empezar no había visto a A en el autobús, algo no muy raro, pero suelo topármela en algún autobús. A la hora de clase, no vi a M, creo que aún no llegaba; y N y L se veían diferentes, un poco ausentes (tal vez sólo alucino), pero no le presté mucha atención, era muy temprano como para esperar entusiasmo de cualquiera de mis compañeros.

Entramos a clase, todos menos ellas, momentos después L asoma la cabeza por una rendija de la puerta, y nos da un terrible anuncio. La Mamá de A había muerto, mi reacción fue exactamente igual a la que fue cuando me dijeron que mi abuelo estaba muerto. Todo me pareció muy lejano por unos instantes, sentí como por un segundo compartí su dolor. Mi amigo de al lado, me despertó de mi ensimismamiento con un aclaramiento de garganta, no se percató del efecto de ese gesto en mi. Volví a la realidad y L ya estaba marchándose, su número de celular y el de A, estaban apuntados en el pintarrón, al igual que la dirección donde sería el funeral. El funeral quedaba en mi camino de regreso a casa, pero yo no iba a regresar a casa hasta las seis o siete de la tarde.

Pasé el resto de la mañana tratando de distraerme de ese sentimiento bien conocido que quería apropiarse de mi estado de ánimo, pensaba en que debería estar con A, pero se me dificultaría mucho el ir al funeral y luego volver a Torreón. Mis compañeros me dejaron solo en la facultad al rededor de las dos y media, y decidí caminar. No podía quedarme ahí, tenía que estar en movimiento. No dejaba de pensar en ella, en su madre, en mi abuelo. Pronto tuve que regresar a la universidad, era hora de mi clase de inglés. Pasados cinco minutos desde el comienzo de mi clase, noté que algo en mí estaba diferente a los días anteriores. Normalmente llegó entusiasmado a mi clases, me agrada mucho el estudiar en el Centro de idiomas, pero ese día me parecí desanimado. No pude evitar el pensar en que si yo me sentí así, como se sentiría A.

Hace un momento revisé en el perfil de Facebook de A, están palabras que le escribió a su mamá antes del terrible acontecimiento, y me hizo recordar ese sentimiento que he tratado de evadir todo el día.


Muerte me encontró de nuevo, sólo para recordarme mi lugar en el mundo, mis errores, y las metas que debo lograr antes de mi partida.